La vida útil de un acoplamiento es de alrededor de 40.000 a 60.000 horas, siempre en función del tipo de acoplamiento, mantenimiento, correcto uso del mismo, etc. La clave para que un acoplamiento sobrepase sin problemas su media de vida útil es la correcta alineación entre motor –> acoplamiento –> reductora. En caso de tener una mala alineación podemos tener graves consecuencias, y no tan sólo por la rotura prematura del acoplamiento sino por lo que puede ser aún peor, problemas graves con la reductora.
La inspección se divide en un reconocimiento visual de las uniones del acoplamiento y la medición de los huelgos del mismo, o lo que es lo mismo la desalineación del mismo respecto el motor y de la reductora.
Durante la inspección visual del motor principal número 1 han sido detectadas unas grietas en el perímetro de las uniones. Estas grietas cogidas a tiempo pueden ser subsanadas, pero en caso de no ser detectadas su tamaño va en aumento y pasan a ser irreversibles. En nuestro caso, las grietas aún están en su primera fase por lo que se debería seguir el procedimiento reparación de las mismas. Este procedimiento consiste en cortar la zona en lonchas hasta que las grietas desaparezcan, luego se le aplica al acoplamiento un vulcanizado en frío y problema solucionado. Se puede pensar que el hecho de sacar material al acoplamiento puede hacer que pierda sus características necesarias para un correcto funcionamiento, pero éstos están diseñados con un sobredimensionamiento del 10%, con lo que no se sale de los parámetros necesarios para el correcto funcionamiento del mismo.
El procedimiento antes mencionado no se llevará a cabo ya que durante la inspección visual ha sido detectada una grieta radial, va desde la periferia del acoplamiento hasta el centro del mismo.
Este tipo de grietas son irreparables, con lo que ante ello se plantean 2 soluciones, por un lado dejarlo todo tal y como está y cuando rompa rompió, y por otro cambiarlo ahora que estamos parados en dique. Obviamente para nosotros, los operadores de la máquina, la mejor solución y realmente única es la del reemplazo ahora, no se puede tener algo en mal estado que puede fallar en cualquier momento y ante cualquier situación.
Para la medición del huelgo se utiliza un útil que está destinado para ello, simplemente nos da los milímetros que hay de huelgo. Éste se mide en los 3 planos posibles en que puede aparecer, pero en nuestro caso no se ha llegado a medir puesto que se ha llegado a la determinación de cambiar el acoplamiento.
Una vez los acoplamientos ya han sido inspeccionados y se ha dado el visto bueno podemos estar tranquilos hasta su próxima revisión.